Mis visitas (:

6/05/2012

Martes del 5 de Junio. FIN.

Cargando un poco de MI mundo...

Se duerme a las 3am leyendo, le fascina leer y eso ha sido de toda la vida. No recuerda la última vez que un libro le gane la batalla y lo deje sin leer, bueno, sí, lo recuerda: "Los miserables" de Victor Hugo. Tenía escasos 11 años y lo odió, nunca lo volvió a tocar. Ahora tiene 19, sabe que lo debe leer, pero ahora está con "Canciones para Paula" le ha encantado tanto, que no deja de suspirar, reír e incluso llorar por la ternura que radica la pequeña Erica, le recuerda tanto a su hermana.

Decide que es hora de dormir, mañana tendrá que ir a trabajar nuevamente.

Son las 7:58am. Despierta, no sabe por qué, pero se levanta de golpe y ve el reloj, pensó que era más tarde y recuerda que es Martes, que a esta hora su amiga se habrá ido al aeropuerto y ya estará abordando el avión para el DF, su mejor amiga, sonríe para sí. Su amiga se merece eso y más, ojalá y le vaya bien, es todo lo que desea y le pide a Dios un bonito viaje para ambas -la madre de su amiga, acompaña a su mejor amiga en el viaje- y así es.

Sabe que se le hace tarde para el trabajo, tiene que llegar a las 11am pero se entretiene preparando el desayuno y diciéndole a papá que no le robe los $10 que ha dejado en la impresora, su padre se da cuenta que lo han "cachado", se mete a bañar, ve que le quedan 10 minutos y sale y su mamá le pide que la espere para que se vayan juntas. Papá se une al trío y juntos emprenden la subida -literal- para tomar el colectivo e ir a sus respectivos destinos.

Por azares del destino, llega tarde... no quiso que fuera así, pero eran 11:21am y prácticamente no hace nada. NADA. Lee "canciones para Paula", ríe se divierte y algo pasa con ella que no es normal. Aleja su celular, aunque sabe que Itzel no le mandará msj porque no lo ha hecho en la semana. Canta, ríe, acomoda, y llegan las 3:30pm tiene que ir a recoger una memoria SD, y de camino rasguña sin querer a una señora que le dice que debe cortarse esas uñas. Ríe para sus adentros porque no ha sido su intención, pero se olvida del mundo y sigue leyendo. Llueve. Le fascina los días de lluvia, tiene una obsesión inmensa por esos días en que parece que el cielo llora, hoy su alma llora y con ella el cielo.

Camina, y alguien llega y le entrega lo acordado. Recuerdan que hoy una mejor amiga, cómplice y mano derecha se ha ido a alguna parte del mundo y la echan de menos, llora un poco pero sonríe pensando que ha sido lo mejor. Decide tomar camino para su casa, cuando una joven se tropieza enfrente de ella y no puede evitar reírse, pero trata de no hacerlo tan fuerte. Más adelante ve un puesto de Churros, ha leído en el libro que los protagonistas comen churros y se le han antojado y ahora los tiene ahí frente a ella y decide comprar unos, sabe que no puede leer mientras camina.

Come mientras camina y recuerda algunas cosas en las que intenta no pensar, y un churro se le cae y queda toda espolvoreada de azúcar, ríe para sus adentros y piensa en lo divertido que ha de haber sido verla y piensa en la muchacha de hace un rato y su mente dice: "KARMA".

Piensa en otras deudas que tiene con la vida, algunos problemitas con los que se ha encontrado. Se encuentra con el señor de los raspados, pide uno de fresa y recuerda un raspado, en una vida pasada, pero no pasa nada. Luego ve el largo camino que lleva hacía el Jardín Botánico, una lágrima regresa para luego recordar cuánto se divirtió hace casi un año. Ja-jardín.

La echará de menos, también a otras personas. Piensa en todo, y las gotas de lluvia le recuerdan que tiene que ir hacía la combi, se sube y se sienta en el lugar al que todos -o por lo menos ella- rehuye, sí, al que pasa el pasaje de todos. Pero anda de un humor tan... indescriptible. Decide que no se moverá y pasará con una sonrisa el pasaje de todos aquellos que suban a la combi. Se pierde en la ventanilla, se ha terminado el raspado. Sigue sin saber por qué llora, o en el fondo lo sabe. Decide que debe seguir leyendo, hasta que su mente le informe que están cerca de donde debe pedir la parada para llegar a su casa.

Minutos después, frente a su casa, sonríe. Una jornada más ha acabado y empieza otra. Sube corriendo a su cuarto y sigue leyendo, no quiere pensar en mucho. Papá le pide que hagan las palomitas que compraron ayer, y ante su petición, no se niega. Baja divertida dispuesta a pasar un rato con el papá más divertido y enojón del mundo. Lo ama, a pesar de todo y de los malos ratos. Mamá llega cuando están comiendo y papá se ha acabado todas las palomitas que le ha servido. Ella deja un poco y le comparte a mamá quien enojada, dice que no comerá palomitas con él, jamás.

Ella se ríe divertida de la escena y le promete a mamá una dulce venganza: Compartirá el vienneta con ella, mientras que papá queda pasmado y con antojos de disfrutar de ese pedazo de helado que tanto le gusta, pero la hija ya se ha decidido, solo lo compartirá con su mamá. Los ama, y no sabría qué hacer si no están para pelear y reír a su lado.

Decide que es hora de subir a leer. Y se encuentra ante tantas dudas, tantas preguntas sin repuestas, que decide escribir...

Y ha escrito.

2 comentarios:

  1. De esos días en los que el cielo se une al alma y expresan juntos el mismo sentimiento. Suerte que tras las lágrimas llega el consuelo y después de la lluvia sale el arco iris.
    Te amito, Lu.

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  2. me gustó eso de keii de "te amito" , que lindo día Lu, gracias por compartirlo

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